lunes, 21 de marzo de 2011

Los domingos conspiran contra mi

-------------Saber tanto de la gente hace que me aleje de ella.  Los eternamente conectados, como si cumplieran una condena en una prisión virtual. Aquí tampoco hay nadie.

No sé en qué momento pasó, pero muchas personas perdieron valor para mi, y es obvio que el efecto ha sido recíproco.  Las personas pasan por la  vida, algunas llegan y reemplazan a otras, algunas se reciclan y otras se desechan. Pero yo me dediqué solo a desechar, como si estuviera en condición de derrochar.  Deseché hasta lo que amaba, lo que hoy requiero para ser un poco feliz.  Y la vida es sabia porque vive dándole su merecido a quien lo amerita.  Así pues, cuando creí que no necesitaba de nadie, ahora tengo la certeza de que pocos necesitan de mi.

Mi segunda decepción se asoma cuando, por un instante, me lleno de valentía.  Quizás, tomar el riesgo de salir solo podría resultar en algo inesperado ¿Qué podría perder? ... (continuará)

domingo, 20 de marzo de 2011

Naúfrago en la Ciudad

El naufrago siempre ve el mismo panorama, el mismo horizonte sin esperanza.  El naufrago está rodeado de agua inerte, tan inerte como todas aquellas caras, aquellas risas, aquellas sonrisas, aquellas ilusiones, aquellas... aquellas... aquellas... Y son inertes porque no puedo tener contacto con ellas, son tan lejanas, son el agua en el que floto.  Tan solo quisiera encontrar mi isla en esta urbe, pero está tan escondida en medio de todas estas caras que he llegado a dudar si existe.  

El naufrago piensa todo el día.  A lo mejor quisiera que alguien escuchara lo que piensa.  A lo mejor quisiera escribir lo que piensa.  Pero el naufrago está en medio de este "desierto" y se frustra al saber que es poco probable que alguien sepa y comprenda todo su dolor, toda su angustia.  Pues bien, sigo aquí tan perdido como siempre en medio del "desierto", porque si bien, este naufrago si puede escribir, se frustra al pensar que nadie lo podrá leer, o aún más, que pueda comprender la angustia de no encontrar su isla, de no encontrar su refugio.